Dolor y Voluptuosidad, El ahorcamiento simulado

El ahorcamiento simulado Al contrario que en el caso de la flagelación, el ahorcamiento simulado es muy peligroso. Sin lugar a dudas, provoca la erección, y con frecuencia incluso la eyaculación, pero quienes se entregan a este vicio, generalmente solitario (aunque en Inglaterra hubo clubs de «colgados» hasta finales del siglo XIV), arriesgan la vida. Extremadamente débil y agotado por …

Dolor y Voluptuosidad, Cinturon de castidad

El cinturón de castidad La libertad de que goza hoy en día la mayoría de mujeres explica la escasez de casos de secuestro y violencia corporal. De cualquier modo, todavía existen maridos que, cegados por un ataque de celos morbosos, son capaces de recorrer innumerables tiendas en busca de un cinturón de castidad, de atar a su esposa a los …

Dolor y Voluptuosidad, El masiquismo y las mutilaciones

El masoquismo se traduce en una búsqueda permanente de la esclavitud y la humillación. El individuo se somete al látigo, a las espuelas, al pisoteo de alguien más fuerte que él, en busca más de la brutalidad que de las caricias o los abrazos. En eso reside la aberración. Sacher Masoch, a quien debe el nombre, prefiere con mucho el …

Crimenes demoniacos

Crímenes demoníacos La abominable persecución de brujos Tu debe hacernos perder de vista que también se cometieron verdaderos crímenes en nombre del Diablo. Sin embargo, sólo fueron obra de sádicos o sacerdotes indignos que apenas tenían con qué vivir. El «caso de los venenos» tuvo al me nos la virtud de revelar, entre otras, la actuación del padre Guibourg, que …

Del Museo de los Suplicios, El desollamiento

El desollamiento La ya larga lista de suplicios quedaría incompleta si omitiéramos el desollamiento, la sierra y el despedazamiento, que rebajan a todos cuantos los ordenaron al nivel de la más baja animalidad. Fríamente sólo cabe decir que Apolo no fue otra cosa que un verdugo sádico cuando desolló a Marsias. Las artes plásticas han deformado esta visión inmunda, habituándonos …

Del Museo de los Suplicios, La Horca

La horca A juzgar por lo que se dice, el colgamiento no tiene nada de desagradable en comparación con los suplicios que acamabos de describir. Todos los que, por accidente o por suerte, escaparon a la muerte, han conservado un recuerdo agradable. Provoca la erección y, con frecuencia, la expulsión de semen, que hace las delicias de los libertinos y …

Del Museo de los Suplicios, El despedazamiento

El despedazamiento En lugar de serrarlos, también se pueden cortar los miembros con un hacha, un cuchillo, un sable o una hoz; es más lento, pero provoca mayor placer en los espectadores. La sección de órganos reviste un carácter erótico cuando se trata, por ejemplo, de la ablación de los pechos. ¡Cuántas miradas ávidas debieron de clavarse en los pechos …

Del museo de los Suplicios, La Parrilla

La parrilla La parrilla, que es un sistema refinado de asar al prójimo, fue utilizada en gran escala en México y las islas Samoa con finalidades antropofágicas. Con este suplicio, los espectadores obtenían el doble placer de saciar su mirada, con la visión de los dolores, y su estómago, con la carne de los prisioneros. Por su parte, los españoles …

Del Museo de los Suplicios, Las Hogueras Medievales

Las hogueras medievales A comienzos de la Edad Media, la hoguera en que eran quemados los herejes y los brujos adoptó dos variantes. El primer método consistía en atar al condenado a un poste, alrededor del cual se apilaban haces de leña; de este modo se podía contemplar al condenado desde lejos mientras las llamas se elevaban hacia el cielo. …

Del Museo de los Suplicios, LA CRUCIFIXION

La crucifixión Si cabe establecer comparaciones en el terreno de lo horrible, el suplicio de la crucifixión en nada desmerece al del empalamiento. Puede que incluso lo supere, ya que las disposiciones legales de la antigüedad preveían la administración de estupefacientes a los condenados con la finalidad de suavizar el castigo. En su suplemento al Dictionnaire de la Bible(tomo IV, …